viernes, 13 de julio de 2012
El Libro
sábado, 30 de junio de 2012
Aprieta
lunes, 4 de junio de 2012
Solo
jueves, 19 de abril de 2012
Destrozado
Era una tarde como otra cualquiera. Me encontraba en la plantación de kiwis haciendo trabajos al sol y de pronto sonó el teléfono. La llamada no era como otra cualquiera.
Me dijeron que se había muerto un hombre, un vecino que está trabajando desde hacía años en Madrid y se había muerto aquí en su casa.
El recibir esa noticia me dejó muy desconcertado y empecé a darle vueltas a lo que le pudo suceder y pensé que le habría dado un infarto. El hombre en cuestión aparte de vecino, había sido mi jefe, pero ante todo era mi amigo.
Por el camino que me lleva de la plantación a casa se encuentra el tanatorio, según iba andando y acercándome a el pensaba que debía comportarme bien y no descomponerme. No fue así, ya que a la puerta estaba un hermano, el gemelo, como se suele decir dos gotas de agua.
Le di la mano y él comenzó a contarme lo que había pasado, según iba hablando me quedé con una gran confusión ya que él dijo que lo habían llamado para ir a trabajar y no respondía al teléfono. Yo le pregunté que de quien me estaba hablando ya que yo sabía que este señor no estaba trabajando aquí, y de repente soltó que el muerto era el hijo.
Al principio quedé sin palabras y cuando pregunté que le había sucedido me destrozó el corazón, ya que dijo que el joven se había suicidado. Me reacción no fue otra que ponerme a llorar, y preguntar por qué?.Su tío me dijo que no había dejado ninguna nota y no sabían cuales fueron los motivos. Si me contó que en principio se quiso quitar la vida con los gases del coche con un tubo colocado en el tubo de escape. Pero no fue capaz y el siguiente paso no fue otro que el colgarse en un árbol frutal que tienen en la huerta.
No paré de llorar y más cuando llegó su tío materno. Me abracé a él y lloramos los dos, a esa gente la conozco de toda la vida y mi mente pensaba en sus padres. El choque que habría significado la noticia y el viaje que estaban haciendo desde Madrid para encontrarse con el cuerpo sin vida de su hijo de treinta y cuatro años, y lloré, y maldije, y con lágrimas en los ojos les dije a los dos tíos que estaban delante de mi que no verían más allí, que no volvería, ya que no sabía como enfrentarme a sus hermanos, es decir a los padres del joven. Tocándome la espalda me dijeron que me pusiese tranquilo y que no me preocupase.
Por el camino a casa la gente me saludaba pero yo que venía con la moral por los suelos solo les saludaba haciendo un gesto con la mano. Parecía un cuerpo sin alma. Fui al entierro y aunque vi a sus padres no me acerqué a ellos, es más, intente no verlos.
Por la noche en cama y antes de quedarme dormido pensé en la vida del joven. Recordé cuando pasaba por delante de mi casa acompañado de sus hermanas para ir al colegio. Después, cuando acabaron la escuela se fueron todos para Madrid. Pero él cuando pasaron unos años volvió para su tierra, vivía en casa de sus padres y trabajaba en el pueblo. La gente con quien había estado el día anterior no daban crédito a lo que había pasado, ya que su comportamiento fue el de siempre, es decir alegre.
Miro la casa y veo que la chimenea que antes echaba humo ahora no lo hace, y me acuerdo de él.
Sus padres siempre venían de vacaciones para echar en su casa todo el mes de Julio, no se si volverán a hacerlo, para qué?. Solo encontrarán recuerdos, recuerdos que les harán mucho daño.
El tiempo no hace olvidar, pero si “ablanda” las emociones. Espero que cuando los tenga enfrente de mí (un día u otro sucederá) sepa reaccionar bien.
jueves, 5 de abril de 2012
Que Llueva!!
Ya hacía bastante tiempo que no escribía nada para mi blog y hoy le ha tocado.
Hace cuestión de un mes, más o menos, que tuve que volver a tomar benzodiacepinas ya que la ansiedad volvió a pasarme factura y al acudir al psiquiatra me dijo que volviese a tomarlas. Llevo una semana bajándolas ya que parece que empiezo a superarla, espero conseguirlo.
Mi madre se operó de cataratas y de glaucoma del ojo. Entramos a las ocho de la mañana en el hospital y salimos a las cuatro de la tarde. Según el médico fue debido a que hubo una urgencia y bien sabido que las urgencias son prioritarias.
No olvidaré la cara de mi anciana madre cuando me vio con el ojo que no tenía tapado una vez operada en la sala que llaman de “despertar”. Lo primero que me dijo con cara de alegría es si nos íbamos para casa y así fue, nos vinimos para casa.
Al día siguiente volvimos a la consulta para que la viese el doctor y después empezó la carrera de las gotas.
El doctor me explicó que lo que debíamos de hacer era que la herida no cerrase, todo lo contrario que una herida normal, aquí no debía cerrar, cosas de la medicina, y es por eso que hay que poner gotas cada dos horas. Empiezo a ponerlas a las ocho de la mañana y acabo a las doce de la noche.
Todas las semanas vamos a la consulta para ver como va reaccionando, ayer hizo un mes de la operación y empezó a bajarle gotas, que quieras o no se nota aunque le quitase solo dos, pero ya empezamos a sentirnos “aliviados”.
Al andar enfrascado en estos menesteres uno se da cuenta de la JOYA de la que disponemos, la Seguridad Social, espero que lo que tanto trabajo y dinero se ha necesitado para conseguirlo no se lo carguen los “mandamases” de turno con sus famosos recortes.
Todos estos percances y el maldito tiempo climatológico que este año vino de esta forma impidieron que tenga la finca de los kiwis como yo quisiera.
No recuerdo en mi vida el tiempo que tenemos, ya que hace más de quince días la naturaleza se “despertó” y está muy avanzada. Todo está floreciendo y las plantas de los kiwis pues no iban a ser menos, los brotes están “rompiendo” y me cogió aún atando las ramas, trabajo que dejé de hacer ya que lo único que puedo conseguir es destrozar el fruto futuro.
Cuando era pequeño recuerdo que llovía días y días, incluso semanas enteras. Hace tiempo que oí hablar del cambió climatológico y pensé que yo no lo vería, que sería una cosa a muchos años vista, pues no, yo creo que estamos sufriéndolo en la actualidad.
Este año aquí en mi querida tierra Gallega apenas ha llovido, hizo mucho frío, pero lo que es llover apenas nada, cuando si por algo se ha caracterizado esta tierra es por la lluvia (entre otras cosas).
Esto conlleva a malas cosechas, los primeros en notarlo han sido los ganaderos, los cuales contaban con la cosecha de hierba la cual con la falta de lluvia no creció, llevando a algunos ganaderos a cerrar sus granjas porque les es más caro comprar la comida que lo que le pagan por el litro de leche.
Si esto es grave no es menos grave aquellos que han tenido que sacrificar reses que no eran del todo productivas para así intentar llevar mejor lo del coste de la comida.
La lluvia es vida, y este año las vamos a pasar canutas, yo pienso que el agua no va a llegar para el consumo de las casas. Veo manantiales con poca agua y ríos que debieran ir con mucho caudal, en la actualidad se pasan andando. Ahora mismo ya nos están diciendo que ahorremos en el agua y aún estamos en Abril. Decía el refrán “por Abril aguas mil”, yo pienso que aunque llueva mucho no será suficiente para almacenar agua para lo que queda de año. Y de ser mucha incluso puede destrozar los cultivos que están muy avanzados.
Por otra parte creo que el agua en nuestra tierra no está bien aprovechada, a lo mejor debido a su abundancia. Si las cosas siguen así se deberá tomar otra serie de medidas. Sin ir más lejos, cerca de nuestra casa hay una fuente, que vierte una cantidad importante de agua, que acaba en el mar sin ser verdaderamente aprovechada, y como esa otras muchas más.
Tengo una vecina la cual cuando hace unos años llovía unos días seguidos ella se enfadaba y pronto decía que ya bastaba de tanta lluvia. La vi esta semana e incluso ella pide lluvia.
También he escuchado a alguien que encontró el culpable de que no llueva en Galicia, y es nada más ni nada menos el presidente de la Xunta, que con tanto recorte ha llegado a recortar hasta la lluvia.
Yo pienso que tiene poder, pero no para tanto.
Recuerdo aquella canción que cantábamos cuando éramos niños, a lo mejor volveremos a tener que cantarla para ver si aún funciona.
viernes, 9 de marzo de 2012
No Podrán
Cuando era pequeño en nuestra casa había una radio. Recuerdo que tenía que estar callado cuando llegaba lo que se llamaba el “parte informativo” para oír las noticias.
Eran los tiempos de la dictadura y algunos que querían saber las noticias desde otro punto de vista, (ya que las que se daban por radio Nacional eran todo maravilloso), pues oían radio Pirenaica. Que emitía ilegalmente desde algún punto que nadie sabía, salvo claro está sus informadores y creadores, los rojos vamos. Si se llegaba a saber que oías dicha radio se podría sufrir algún “percance”.
A parte había otros programas, como las famosas radionovelas, deportes y poco más.
También estaba el cine, al que iba cuando se podía claro está, o mejor dicho cuando había dinero. Más tarde aparecieron los videos BETA o VHS que cada cual teníamos en nuestras casas.
Llegó la televisión y la radio y el cine siguieron ahí, puede que perdiesen muchos seguidores pero no quedó otra que adaptarse. Yo personalmente sigo escuchando radio mientras trabajo, me hace mucha compañía. No voy al cine ya que me queda bastante lejos, a unos treinta quilometros.
Hace unos años aparecieron nuevas tecnologías, entre ellas Internet.
De siempre quien gobierna tiene el poder sobre la mayoría de los medios de comunicación y las noticias que se mandan en estos medios están tergiversadas, manipuladas por el mandamás de turno.
Es tal la forma de manipular lo que lees o ves en una noticia de en un medio a fin al gobierno de turno, que si lo lees o escuchas en otro medio cambia mucho. Se podría decir que cada cual arrima el ascua a su sardina. Pero el tiempo pone a cada uno en su sitio. Recuerdo aquella frase del hoy retirado “monstruo” de la radio deportiva que decía “el tiempo es ese juez insobornable que da o quita razones”, y tanto.
Internet es un mundo al cual esos mandamases temen, ¿por qué?, pues porque es algo que no pueden controlar. Algo a lo que no pueden hacer cambiar de opinión ni cerrar los ojos a la gente para que no lea o vea. O al menos de momento ya que acaba de entrar la famosa ley que va a cerrar paginas web y así fastidiarnos la vida a más de uno.
Los inventores de la ley (de los cuales ignoraré sus nombres), pero también llamada Ley SOPA, aluden al derecho de autor. Recuerdo el comentario de uno de esos llamados “triunfitos” , si , esos que se hicieron famosos cantando en un programa de televisión, pues el "llorón" dijo que estaba a favor de que no se descargase música. Pero “capullo”, si yo ni gratis quiero tener nada de lo que tu cantas, so imbécil¡¡. Opiniones encontradas, pero me quedo con unas declaraciones que hizo Liam Gallagher vocalista del grupo Oasis al prepotente de Bono de U2, con quien estoy totalmente de acuerdo, las declaraciones son estas.
Hace unos meses estuve viendo cine antiguo, cine de los años treinta, cuarenta y cincuenta, me gustó mucho volver a recordar esas películas. Ahora acaban de cerrar Megaload, uno de los mejores sitios para ver películas o series y ando bastante mosqueado ya que para ver una película me cuesta encontrar el modo.
Estos perros cerrarán todo lo que puedan, que a nadie le quede la menor duda. Sin embargo no van a poder con Internet, ya que pienso que siempre habrá alguien aunque sea en Laponia que trabaje en eso.
Por otra parte yo creo que esto es como intentar poner puertas al mar. Ojalá que en su intento de cierre a alguno se lo lleve una ola y lo deje en una isla desierta.
martes, 21 de febrero de 2012
Enchufismo
Me voy haciendo mayor pero hay cosas que no cambian.
Recuerdo cuando niño mi madre me llevaba al hospital. Muchos de los trabajadores del hospital trataban a la gente con preferencias por su modo de vestir, o por su forma de hablar. Hoy quizás no tanto pero siguen habiendo casos que me repugnan.
Ando estos días haciendo consultas en los hospitales con mi madre, ya que van a operarla de la vista. En principio nada importante, la operaran de cataratas y de glaucoma que sufre en un ojo. Debo decir que en el otro ojo hace años se operó de lo mismo y quedó muy bien.
Cambiamos de médico ya que el anterior fue con el que tuve el “percance” cuando fue lo del minuto y por culpa de ese minuto nos tuvo “castigados” 2 horas sin atendernos. Con este doctor llevaba mi madre siendo atendida nada menos que 20 años. Pero lo del minuto fue la gota que colmó mi paciencia.
El cambió fue espectacular, ya que este nuevo facultativo es una persona muy comprensiva y con quien se puede hablar. Es decir que cambiamos para mejor y visto lo visto no se como no cambiamos antes.
Hay más médicos en esa planta y la sala siempre está llena de gente. Estábamos allí sentados esperando a ser atendidos y llegó una joven acompañando a un señor que resultó ser su padre, el cual venía con una bolsa dentro de la que llevaba una pequeña botella de oxigeno y allí se sentaron a esperar también.
Cuando nos llamó el doctor y nos atendió en su consulta decidió que había que hacer una prueba. Salimos y una vez más a esperar ya que le puso unas gotas para dilatar la pupila. Y el hombre mayor seguía allí con el oxigeno puesto.
De pronto apareció una pareja de edad acompañados de una joven. No se por qué pero se les nota a las leguas que vienen a ser atendidos ya, (o yo si lo notó), son de los favorecidos, los enchufados, los que no esperan, ya que tiene un amigo que es primo de no se quien, o el vecin@ de un@ amig@ de un celaor@, o enfermer@ de turno que la busca un hueco.
Para hacer tiempo me quedé viendo la situación. La joven desapareció y al poco tiempo volvió llevándose con ella a la pareja que acompañaba. Ya está echo, me dije, van ser atendidos debido al famoso enchufismo que por desgracia sigue habiendo en este país.
Mi mal humos afloró, mi madre me decía que me callase, pero yo no era capaz, juraba y perjuraba. Es decir todos allí esperando y la gente “guapa” entra por el “morro”, maldita sea. De pronto la joven me dijo que a su padre se le iba a acabar el oxigeno, le comenté que fuese a hablar con el médico que por casualidad era el mismo que el nuestro y le contase lo que sucedía, y si quería que pasase antes que nosotros.
Ella habló con una enfermera y el doctor lo atendió al poco tiempo. Me tranquilicé al ver salir más tarde al hombre con su botella de oxigeno yéndose para su casa.
Corto fue mi estado de tranquilidad ya que al rato pasaron los “privilegiados, enchufados” con su porte alto, ocupando medio pasillo al andar y quizás diciendo (eso no lo se con seguridad), hay os quedáis esperando pailanes, y mientras los demás allí.
Pido cosas imposibles y esta es otra, pero que demonios, a mí me gustaría que desapareciesen estos privilegios con la gente “guapa” y de haberlos que sean para la gente necesitada. Como por ejemplo el señor que llevaba una botella de oxigeno.